DOMINGOS CERRADO
Exposición colectiva
Lalo García
Los Angeles (EE.UU.)

Virginia Lacoma
Huesca


Cuando el olor de los guisos condimentados al calor de una cocina consigue unir a las personas, la Gastronomía no sólo se convierte en un arte, sino también en un placer compartido.
Siéntese a la mesa y disfrute de los más sugestivos manjares de una cocina autóctona, fiel reflejo de sus gentes, sus productos y sus tradiciones.
Con el cambio de costumbres, la matanza del cerdo ha perdido ya su sentido de obligatória actividad para la subsistencia, convirtiéndose en una fiesta ocasional, una especie de arqueología etnológica y en ocasiones, reivindicativa.
Una fría mañana al calor de un fuego y reposada la mirada en los leños del hogar del labrador, vemos cómo todo comienza a bullir y conmoverse en rito y fiesta para el sacrificio y matanza del cerdo.
Ya está fría la cebolla y cocido el arroz para las morcillas, el pan, cortado para las tortetas, las especias límpias y seleccionadas para el mondongo. Tajadores, paños, canasta, pucheros, barreños y calderos límpios; cuchillos recien afilados. El caldero de agua a punto de herbir y el matacochín tomando una mantecada con vino o aguardiente momentos antes de sacrificar, pelar y despedazar al cerdo para dejar jamones, lomos, costillas y espaldares por in lado y cada una de las demás piezas preparadas para el embutido que más le convenga.
Aragón es una tierra privilegiada para instalar granjas de cerdos. La disponibilidad de suelo y agua que estas explotaciones necesitan hace que el sector porcino sea el más importante de la ganadería aragonesa: supone el 26% de la producción agropecuaria final. Genera el mantenimiento de 15.000 puestos de trabajo en cerca de 7.000 explotaciones y supone el 16% del total de la producción de cerdos de España. La transformación de los alimentos dorma parte de la cultura de un pueblo y por ello la promoción de los mismos incide en el desarrollo socioeconómico de la población o comarca de donde proceden y se convierten en embajadores de muchas manifestaciones culturales, como podrá comprobar en estas jornadas de la matacía.

1 Kilo de Costillas de cerdo . 700 gr. de Caracoles bien secos y bien curados . 700 gr. de Cebolla . Jugo de caracoles y Jugo de carne . Aceite . Panceta .
En abundante aceite y un poco de panceta se cuecen a fuego lento 45 minutos las costillas tras sofreirlas 5 minutos a buen fuego. Retirar las costillas y casi toda la grasa, quedando el resto para pochar la cebolla. Cuando la cebolla esté dorada se incorporan las costillas, los caracoles, el jugo del cocido de estos y un poco de jugo de carne (salsa española). Cocer 25-30 min. e incorporar una picada de almendras, avellanas, ajo, perejil, un poco de vino, una galleta o un poco de pan rallado. Se levanta a ebullición y se deja reposar antes de servir.
CAFÉ RESTAURANTE A. ARAZO _ C/ Alcoraz, 2. Telf. 974212736 (reservas) HUESCA _ restaurante@antonioarazo.com